Parafraseando al “Mono” Sánchez,
Nuestro modo de hablar, además de
nuestras actitudes, costumbres y pensamientos, es la característica más
resaltante para hacernos diferenciar de otros latinoamericanos. Los
venezolanos, solo para hacernos entender, tenemos una peculiar capacidad para
inventar expresiones (y para mantener las de vieja data), a través de figuras
como la comparación y la metáfora, no faltaba más.
Bueno, veamos
algunas de esas expresiones tan nuestras:
·
Los amigos
son compinches o panas; y la amistad verdadera es
una panadería.
·
Cuando nos
sentimos mal, nos da un beriberi o un patatús.
·
Las peleas
son atajaperros, berenjenales o zaperocos.
·
Cuando no nos
importa nada, somos viva la pepa o antiparabólicos.
·
El borracho
está zarataco.
·
No somos
despistados, somos despalomaos.
·
Si tenemos
cosas pendientes por hacer, estamos hasta los tequeteques.
·
Al consentido
o más querido de la casa, le decimos toñeco.
·
Nosotros no
nos morimos, nos petateamos o colgamos los
guantes/guayos.
·
Algo no se
rompió, se esguañingó.
·
No tomamos
cervezas, tomamos birras o nos echamos unos palitos.
·
Si vamos al
cine, no vamos en grupo, vamos en cambote o en patota.
·
Nuestras
arepas son pelúas o catiras.
·
No
bailamos, pulimos hebilla.
·
El doble seis
es una cochina.
·
La droga se
convierte, no sé cómo, en perico; y el drogadicto está periquiao.
·
No nos comemos
un perro caliente, sino un asquerosito o bala fría.
·
El despecho es
un guayabo.
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La resaca es
un ratón, a veces un canguro.
·
No es frío,
es Pacheco.
·
Cuando se nos
olvida el nombre de alguna cosa, entre varias opciones, lo podemos resolver con
el bicho ese que se bichea (sigue así, Rayuela).
·
No nos ponemos
bravos, nos convertimos en anacondas o macaureles (¿verdad,
Yelitza?).
·
El raspao de
la olla es el cucayo (Blanca, ¡qué falta hace mamá!).
·
No tenemos
sueño, sino un sueñero (ay, Genaibis, qué sabroso cuando llega
el sábado).
·
No se habla
mucho, se habla hasta por los codos.
·
Cuando se
llega a los 60 años, no somos de la tercera edad, sino que mascamos el
agua.
·
No decimos
muchos, sino sopotocientos.
·
Algo no es
chévere, es mollejúo.
·
Los celulares
no son androides o de última generación, sino que cantan el himno
nacional y hasta te peinan.
·
No tenemos
información importante, tenemos una cabilla.
·
Nosotros no
caminamos, pateamos la calle.
·
Las mentiras
son muelas.
·
La garganta es
el gañote; y si gritamos, nos esgañotamos.
·
Si nos
equivocamos, pelamos gajo o meamos fuera del perolito.
·
No es hola,
es épale, qué hubo, qué más.
·
Nacimos
en el año de la pera o en los tiempos de María Castaña.
·
No somos
inteligentes, sabemos más que pescao frito.
·
La sandalias
son chancletas o babuchas.
·
No estamos en
peligro, estamos en pico e zamuro.
·
Y pa más ñapa,
ahora no vamos al supermercado, vamos a bachaquear.
Por eso, somos venezolanos, ¿y qué?
laurajaramilloreal@yahoo.com
Año III
/ Nº LXXVI / 5 de octubre del 2015
Saludos, Laura. Interesante tu lista de expresiones. Sin embargo, me gustaría que me aclararas algunas de ellas en cuanto a su uso por parte de un grupo etario o región de Venezuela. Debo aclarar que soy adulto contemporáneo, a punto de mudarme al quinto piso y he leído, escuchado y usado estas y muchas otras expresiones. Aquí te van mis dudas. Por ejemplo: ¿quiénes o en dónde dicen, al morirse, la expresión petatearse o colgar los guayos? Colgar los guantes, la he usado y leído, pero las otras…De hecho, la expresión que más se escucha es peló b…(más vulgar).
ResponderBorrarLa palabra sueñero me llamó la atención también. En cuanto a zopotocientos, la conozco pero con S, en referencia a aquel programa educativo de los años 70 con el cual crecí y disfruté no mucho sino un montón (mi cédula se acaba de caer y está rebotando por toda la habitación). En cuanto a cabilla, la uso para designar algo que está muy bueno (una canción, por ejemplo). Para una información importante uso tubazo o apelo (me adapto o muero…gracias Darwin) a una reciente palabra comodín (malandrosa y sabrosa como ella sola) y que está en boca de todos: Beta. Por último, la expresión saber más que pescao frito, para mí, tiene una carga despectiva. Prefiero decir que alguien es un coco o un cráneo para no ofender susceptibilidades, digo yo.
Atte. Un pobresor de la EIM (U-U-UCV)
Respetado Profesor:
ResponderBorrarPetatearse es una expresión mexicana, sin embargo, he tenido la oportunidad de escucharla en diferentes oportunidades entre los hablantes del común, de a pie, aquí en Caracas. Colgar los guayos, es mucho más usada por el común en Colombia, pero aquí, entre los jugadores de fútbol hay cierta tendencia a usarla. A pesar de que no son nacidas aquí, son expresiones que poco a poco van tomando aroma a venezolano, y se expresan con la mayor naturalidad, sin que haya temor a que lo miren uno feo por estar hablando raro. Colombia y México están alimentando nuestro léxico. No considero que pelar bola sea vulgar en ese sentido, ni tampoco en el sentido de ‘no tener plata’; todo depende del contexto situacional. El filólogo Ángel Rosenblat opinaba que aunque se considera grosera, no lo es.
Sueñero es andina. Las personas que conozco que la expresan son del Táchira.
En cuanto a Zopotocientos, como aún no hay una tendencia por el uso de una u otra ‘letra’, la puse con z. Por cierto, no conocía ese programa.
Cabilla es exactamente lo mismo que usted dice. Algo es cabilla cuando lo consideramos bueno, importante, interesante, fenomenal, trascendental, significativo, etc. Tubazo por supuesto que también es válida.
Todas tienen sus variantes, algunas se consideran positivas, otras negativas, o sea, hay de todo como en botica. De allí que le parezca despectivo decir saber más que pescao frito. Si no le gusta, hay variantes como saber más que cubito ahumado o más que la sal. Si no, también son válidos el coco o el cráneo.
Como todos mis artículos, quiero sembrar curiosidad sobre los recovecos del lenguaje. Cada día se aprende y se inventa cada cosa. Mi corpus más sabroso es el metro, el carrito, el mercado, hasta el malandro de la esquina. Más en estos días, cuando uno siempre se pone a hablar de cualquier cosa con los compañeros de las colas. Como dice Aquiles Nazoa (con quien comparto el privilegio de haber nacido en la misma parroquia): “Creo en los poderes creadores del pueblo”.
Saludos para usted también.
Laura Jaramillo
Traductora
PD: Hablando de opiniones variadas, el pobresor sí me parece despectivo. Le regalo otra opción: Profesor en la carraplana.
Saludos, Laura. Gracias por tu respuesta. Sigue adelante con tus artículos.
Borrar¡Laura! Me parece tan buena y nutritiva esta respuesta como el artículo inicial. Qué bien. Gracias. Ah, y gracias también por los halagos implícitos (y explícitos) que hay en 'profesor en la carraplana'.
ResponderBorrarAy, perdón, se me olvidar firmar, y, además, no me di cuenta de que estaba utilizando mi antifaz del Zorr... perdón, de Ritos de Ilación. Edgardo Malaver
Borrarhola Laura me encanta tu lista esas son las palabras que se utilizan hoy en dia sobre todo la del bicho que se bichea jaja
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