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lunes, 13 de marzo de 2023

¿Tú juegas ‘béisbol’ o ‘beisbol’? [CDXII]

Randold Millán

 

 

 

El zuliano Luis Aparicio, único beisbolista venezolano
en el Salón de la Fama de las Grandes Ligas

 

 

         Los expertos en la lengua y no me refiero a quienes la estudian sino a quienes la usan con propiedad y sin remordimiento, llevan a cabo un ejercicio muy complicado para los que intentamos entender las palabras que nuestras lenguas vecinas a veces nos prestan: acartonar palabras. A veces, estas vecinas no se dan cuenta de que les hemos quitado “prestada” una que otra palabra porque somos astutos o, más bien, afortunados de que antes de una acusación por robo, mejor decoramos lo prestado con un lacito sencillo en la parte de arriba ¡y listo!

         No me crean a mí. Mejor le pedimos a un fanático del béisbol que nos hable del deporte y, una que otra vez, así como si nos lanzara curvitas al “jom”, nos cambia la seña y termina pichándonos un beisbol que al principio pronunciaba diferente. Casi siempre empiezan dándonos referencias sobre el ídolo de los ídolos, es decir, el ícono con mejores récords en el salón de la fama. Miguel Cabrera no puede faltar; es joven, con números sorprendente y ya iguala a muchos que se tardaron más tiempo en hacerse notar. Claro, nada comparado con figuras del fútbol como Cristiano Ronaldo cuyos números le dan mejor vida que a Miguel Cabrera, sin duda alguna. Y aunque C7 ha demostrado que su estatus de icono se debe a su versatilidad en el mundo de los negocios, además del deporte, no es el futbol lo primero que uno piensa cuando un fanático de estos empieza a hablarnos de Cabrera, Aparicio, Galarraga, por decir algunos.

         Pero, bueno, no nos salgamos del tema, que con el más pequeño descuido es fácil saltarse de un período a otro, como también ocurre cuando usamos la palabra periodo, que por no asociarlo al tiempo, lo primero que hacemos es fingir que no nos incomoda si una mujer nos escucha decirla. Estos fanáticos del béisbol son tan apasionados con el deporte que, con orgullo, aclaran siempre que lo único bueno del béisbol gringo es que hay latinos, que no les hace falta armar tanto escándalos como otros deportes y que son felices con su propia versión de las olimpíadas del béisbol, conocida como la Serie de Caribe. Y aunque sí hay partidos de pelota en las olimpiadas y otras celebraciones que reúnen deportes cada cierto número de año, no son tan populares porque el sabor está realmente aquí (en el Caribe, pues).

         Así que, si quieres descubrir el glosario terminológico que se hereda entre fanáticos del béisbol, te recomiendo que vayas con guante en mano, bate listo y tacos cómodos por si te llevan a un terreno arenoso a jugar. Una recomendación, siempre di que es la primera vez que vas a jugar o la hospitalidad de los fanáticos te podría hacer pasar vergüenza cuando te pregunten qué posición prefieres jugar: “Tienes cara de que juegas bien en el dogaut” es la frase favorita de todos, y no escatimes una noche lluviosa ni un diacrítico, el tiempo siempre es perfecto para jugar. ¡Y si no, que lo diga el pícher o el cácher o el ompáyer o el centerfil!

 

randoldmillan121@gmail.com

 

 

 

Año XI / N° CDXII / 13 de marzo del 2023

 

lunes, 3 de octubre de 2016

Doble acentuación, ¿doble dolor de cabeza? [CXXVI]

Andrea Villada


 
Agentes alérgenos, o alergenos, que enferman a las personas.
El violinista enfermo (1886), de Cristóbal Rojas


 
         Las normas de acentuación son bastante claras en nuestro idioma español y todos las conocemos bien, o al menos, a estas alturas de nuestras vidas, deberíamos conocerlas. Así, sabemos que existen cuatro tipos de palabras según la ubicación de la sílaba tónica: agudas (acentuación en la última sílaba), graves (acentuación en la penúltima sílaba), esdrújulas (acentuación en la antepenúltima sílaba) y sobresdrújulas (acentuación en cualquier sílaba que esté antes de la antepenúltima) y que cada una viene con su propio reglamento en cuanto a la inclusión de la tilde.
         Hasta allí todo está bien, ¿no es cierto? Pero, dado que la primera área de estudios en la que me especialicé es una ciencia de la salud, me di cuenta de que nadie se termina de poner de acuerdo en cuanto a la pronunciación de ciertas palabras. De esta forma, tan solo en medicina, pude conseguir al menos tres que parecieran graves o esdrújulas dependiendo de la preferencia de quien las pronuncia. Estas son omoplato/omóplato, alveolo/alvéolo, cardiaco/cardíaco y diabetes/diábetes.
         Así que me di a la tarea de buscar en la sagrada biblia de cualquiera que estudie Idiomas Modernos, el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia, para ver, de una vez por todas, cómo es que se pronuncian dichas palabras. Es así como llegué a notar que, aunque al parecer sea el que lleve la batuta, el ámbito de la salud no es, ni de cerca, el único afectado por estas ambivalencias idiomáticas en las que el acento de la palabra puede recaer en diferentes sílabas. Encontramos entonces palabras como vídeo/video, austríaco/austriaco, olimpíada/olimpiada, período/periodo, policíaco/policiaco, zodíaco/zodiaco, kárate/karate o amoníaco/amoniaco, y todas son aceptadas como válidas para nuestra famosa academia idiomática.
         De este modo me di cuenta de que hay estructuras como los alveolos o alvéolos pulmonares y también el omoplato u omóplato, que puede decirse de cualquiera de las dos formas aunque la gente prefiera llamarlo simplemente “paleta”. Así mismo, existen agentes alérgenos o alergenos que enferman a las personas. También me enteré de que a muchos de nosotros nos llegó a dar rubeola o rubéola cuando estábamos chicos y de que los hombres son más propensos a sufrir de enfermedades del corazón tales como la isquemia cardíaca o cardiaca, así como de que hay pacientes con hemiplejia o hemiplejía, o con reuma o reúma, sin contar con que, si alguien piensa que sufre de todas estas cosas, entonces probablemente se trate de un hipocondríaco o hipocondriaco.
         Aparentemente, la RAE respeta la preferencia de quienes utilicen tales palabras (a excepción del propio diccionario de la computadora que me ha llenado de líneas rojas todo este artículo) permitiéndoles poner el acento en dos sílabas distintas, pero no duda en darle una acotación a la diábetes indicando que se trata de un venezolanismo pues, para el resto del mundo y como hace poco le escuché decir a un profesor, la diabetes es una enfermedad grave… jamás esdrújula.

andrealvilladac@gmail.com



Año IV / N° CXXVI / 3 de octubre del 2016